jueves, 27 de noviembre de 2014

Visita al Torreón de la Física



Camino Real, en Cartes (Cantabria),
donde se ubica el Torreón de la Física
El pasado miércoles 26 de noviembre visitamos "El Torreón de la Física", en Cartes, provincia de Cantabria. La actividad se desarrolla todos los cursos por iniciativa del Departamento de Física y Quimica del Instituto, como parte de las experiencias de aprendizaje que se proporcionan al alumnado de 4º de ESO y de 1º de Bachillerato. Este año, por primera vez, fuimos también con nuestro grupo de 4º de Diversificación Curricular.

 
Entrada al Torreón
de la Física
"El Torreón de la Física es una iniciativa del Aula de la Ciencia que pretende acercar algunos materiales pedagógicos interesantes para la enseñanza de la física a los profesores y presentar a los alumnos la física bajo un aspecto más divertido". El proyecto nace de la colaboración entre el Ayuntamiento de Cartes, el Gobierno de Cantabria y el Aula de la Ciencia de la Universidad de Cantabria. Mantener esta iniciativa es posible gracias al trabajo del profesor Julio Güémez y la profesora Ana Isabel Diego, ambos del Departamento de Física Aplicada de la Universidad de Cantabria.

La visita se centró en la Dinámica de Newton, en concreto en varias experiencias sencillas relacionadas con los tres principios o leyes de Newton. Muchas de esas experiencias son facilmente repetibles por el alumnado, pues sólo necesitan algunos juguetes o materiales que todos tenemos en casa. En otros casos, las experiencias necesitan aparatos más complejos (sensores, cámaras de vacío...) y nos conformamos con verlos en el Torreón.
Campus Cultural de la Universidad de Cantabria.
Aula de la Ciencia
Aunque a priori puede parecer una visita árida, el alumnado participó en algunas experiencias, formuló hipótesis, para explicar las experiencias, respondió a las preguntas que se realizaron y, en general, salió satisfecho. Y el profesorado también.

El próximo curso, más y mejor.
Un alumno de Diversificación participa
en uno de los experimentos

martes, 30 de septiembre de 2014

Cómo construir una geoda

Ahora que comienza el curso, recogemos una de las actividades que presentamos el curso pasado en el Panel Científico del instituto: Cómo construir una geoda.

Una geoda es una cavidad rocosa, normalmente cerrada, en la que han cristalizado minerales que han sido conducidos hasta ella disueltos en agua subterránea y cuyos cristales son de gran tamaño debido a la poca presión a la que se han producido. El proceso de cristalización se produce en capas en las paredes de la cavidad, por lo que se pueden encontrar geodas huecas.

Algunas geodas son especialmente grandes y, por ello, muy espectaculares, como la geoda de Pulpí en Almería, la más grande de Europa, descubierta en 1999. O la geoda de Naica en Mejico, la más grande del mundo.


Geoda de Pulpí
Geoda de Naica



Nuestra práctica consiste en construir una geoda pequeña artificial, para lo que necesitamos algunos materiales sencillos:
  • uno o dos huevos;
  • alumbre de potasio (lo encontrarás en alguna ferretería o tiendas de pintura);
  • un objeto punzante (un clavo, por ejemplo);
  • tijeras;
  • cola;
  • pincel;
  • unos vasos;
  • colorantes alimentarios;
  • varillas para agitar.

El proceso no presenta dificultades y lleva entre dos y tres horas en total, más el tiempo de espera para que se produzca la cristalización, que es de un día más o menos.

Esto es lo que hacemos:
    1.- Realizamos dos agujeros en ambos extremos de un huevo con el objeto punzante.

    2.- Vaciamos el huevo soplando por uno de los orificios. 


    3.- Cortamos por la mitad la cáscara de huevo con unas tijeras. 

    4.- Lavamos y secamos las mitades de cáscaras que mejor nos hayan quedado.

    5.- Untamos el interior de las cáscaras con el pegamento cola, extendiendo bien con el pincel toda la superficie, incluido el borde.
    7.- Cubrimos las cáscaras con los polvos de piedra de alumbre (si es necesario, machacar primero en un mortero para romper los cristales en polvo).
    Para cubrir también los bordes del huevo, pásalos por un recipiente con polvo de alumbre. Déjalos secar durante una hora al menos. 


    7.- Calentamos aproximadamente un litro de agua. 
    Disolvemos removiendo cuatro/cinco cucharadas de alumbre en el agua caliente. Cuanto más alumbre logremos disolver mejor. Para que la disolución se realice más fácilmente podemos calentar el agua nuevamente y remover la disolución sucesivamente. 

    8.- Añadimos algunas gotas de un colorante alimentario para darle color a la geoda. 



    9.- Dejamos enfriar la disolución durante una hora. Sumergimos delicadamente las cáscaras en la disolución. 



    10.- Dejamos las cáscaras dentro de la disolución y esperamos hasta el día siguiente. 

    11.- Sacar las cáscaras y ver el resultado. Si no es satisfactorio, se pueden volver a sumergir en la disolución. 



    Se puede aprovechar la disolución “fabricando” más geodas. Si quieres variar los colores, sólo tienes que mezclar los colorantes.


      Y ya tienes tus geodas caseras.

    lunes, 5 de mayo de 2014

    La magia de los cristales

    Todos los años, al finalizar el segundo trimestre, mis alumnos y alumnas de 4º del grupo de Diversificación Curricular desarrollan un Panel Científico. En este año, como no podía ser de otra manera, trataba sobre los cristales.

    Tras mucho tiempo de preparación, diseño, trabajo en el laboratorio, discusiones y debates, llegó el día 16 de abril, el día de la Jornada Cultural del IES Valentín Turienzo, y presentamos nuestro trabajo: Seis mesas con diferentes aspectos de los cristales. 

    Cada mesa estaba atendida por una pareja de estudiantes para acercar al resto del alumnado y profesorado (no se acercaron las familias) uno de los asuntos trabajados previamente:
    - qué son los cristales y su organización molecular;
    - presencia de los cristales en nuestra vida y aplicaciones tecnológicas;
    - algo de historia de la investigación en cristales;
    - construcción de geodas;
    - cristalización y diferentes modelos cristalográficos.
     
    Este video recoge en trece minutos parte del resultado:



    Para finalizar el taller, mostrábamos este video del Año Internacional de la Cristalografía, que completaba perfectamente nuestra exposición:




    La experiencia ha vuelto a resultar gratificante para todo el mundo: para el público que nos visitó y sobre todo para el alumnado participante, que además de aprender algo sobre cristales (relacionado con los contenidos curriculares de la asignatura) ha aprendido mucho más sobre trabajo en equipo, colaboración, organización, solidaridad, búsqueda de información, expresión oral, atención al público, trabajo científico... en un proyecto real.

    Y de nuevo, han vuelto a sorprendernos. A mí y a toda la comunidad educativa. Mis felicitaciones por ello.


    miércoles, 2 de abril de 2014

    Con la comida no se juega

    Acabamos de estudiar nuestra dieta, una dieta de un adolescente de clase media en un país occidental. 
    En nuestras ciudades hay personas que tienen dificultades para conseguir los alimentos. A nuestro lado, personas que comparten con nosotros el parque, el transporte público, el centro de trabajo o estudio, pueden tener dificultades económicas importantes que les impiden llevar una dieta equilibrada. Pero al tiempo, en este "Primer Mundo" tratamos la comida como una mercancía más, la derrochamos, la tiramos. Es la paradoja del mundo capitalista occidental.


    Salvados - Con la comida no se juega - 09122012 from sergio diaz villarejo on Vimeo.


    Otros artículos relacionados con la alimentación en este blog son:

    - Somalia, ¿dieta alimenticia?

    - La alimentación y la salud

    miércoles, 29 de enero de 2014

    Día de la Paz y Mandela


    Cuando el pasado 5 de diciembre escuchamos en la radio la noticia (triste noticia) de la muerte de Nelson Mandela, transmitimos sin intención una serie de sensaciones indescriptibles a nuestros hijos que, con pocos años entendieron que alguien muy importante había muerto. En unos años podremos recordarles que tuvieron la suerte de vivir (aunque por pocos años) al tiempo que uno de los GRANDES PERSONAJES de la historia, del tamaño de Gandhi y pocos más.

    A partir de aquí, se nos ocurrió en el Instituto relacionar a Mandela con el Día escolar por la Paz y la No Violencia. No es nada difícil. Desde 1964, para conmemorar la muerte de Gandhi, el 30 de enero se recuerda la necesidad de la educación para la tolerancia, la solidaridad, el respeto a los Derechos Humanos, la no violencia y la paz. Y qué mejor ejemplo que el de Nelson Mandela.


    En la red hay multitud de recursos y Nuria se encargó de seleccionar algunos. De esta iniciativa resulta la lista de recursos que aquí os presentamos:

    • libros:


     


    • cine:


     














    • podcast: Acento Robinson


    http://www.pazcondignidad.org/files/Invictus_final.pdf


      http://www.educ.ar/sitios/educar/recursos/ver?id=15171

    (Y cientos más que puedes encontrar con un poco de paciencia).






    Tal vez te interese este otro post del péndulo de Foucault sobre el día de la paz.

    martes, 5 de noviembre de 2013

    Ignaz Semmelweis, "el salvador de las madres"



    Imagen procendente de
    general-anaesthesia.com

    Ignaz Semmelweis fue un médico de origen húngaro que había estudiado en Viena y comenzado sus prácticas en la especialidad de partos del célebre Hospital General de Viena, donde no tardó en ganarse la confianza del profesor Klein, director de la División Primera de Maternidad del Hospital. En 1846, cuando tenía 28 años, fue nombrado ayudante suyo. Todo parecía sonreírle, salvo una sola y triste cosa: cada mañana del año tenía que informar a su jefe de que habían fallecido cuatro o cinco mujeres, la mayoría recién paridas y sus niños las habían acompañado en el viaje sin retorno.
    Ignaz Semmelweis se sentía preocupado, pero el profesor Klein se quitaba el muerto de encima –nunca mejor dicho- aludiendo a la existencia de una mortal enfermedad conocida como fiebre puerperal o fiebre de posparto, tan inevitable como las fases de la Luna. En 1840, hasta 260 de un total de 3157 madres de la División Primera -un 8’2%- murieron de esa enfermedad; en 1845, el índice de muertes era del 6,8% y en 1846 del 11’4%. Estas cifras eran sumamente alarmantes ya que en la adyacente División Segunda de Maternidad, en la que se hallaban instaladas casi tantas mujeres como en la Primera, el porcentaje era mucho más bajo: 2’3, 2’0 y 2’7 en los mismos años.
    Fuente; Wikimedia commons
    En sus esfuerzos por resolver este terrible rompecabezas, Semmelweis empezó a examinar varias explicaciones del fenómeno, corrientes en la época.

    Una opinión ampliamente aceptada atribuía las olas de fiebre puerperal a “influencias epidémicas” que se describían vagamente como “cambios atmosférico-cósmico-telúricos”, que se extendían por distritos enteros y que producían la fiebre en mujeres que se hallaban de posparto. Pero, argumentaba Semmelweis, ¿cómo podían esas influencias haber infestado durante años la División Primera y haber respetado la Segunda? ¿Cómo podía hacerse compatible esta concepción con el hecho de que mientras la fiebre asolaba el hospital apenas se producía caso alguno en la ciudad de Viena o en sus alrededores? Una epidemia de verdad, como el cólera, no sería tan selectiva.
    Hospital General de Viena.
    Fuente. Wikipedia

    Según otra opinión, una causa de mortandad en la División Primera era el hacinamiento. Pero Semmelweis señalaba que de hecho el hacinamiento era mayor en la División Segunda, en parte como consecuencia de los esfuerzos desesperados de las pacientes para evitar que las ingresaran en la tristemente célebre División Primera.

    En 1846, una comisión designada para investigar el asunto atribuyó la frecuencia de la enfermedad en la División Primera a las lesiones producidas por los reconocimientos poco cuidadosos a que sometían a las pacientes los estudiantes de Medicina, todos los cuales realizaban sus prácticas de obstetricia en esta División. Semmelweis señala para refutar esta opinión que: 
    (a) las lesiones producidas naturalmente en el parto son mucho mayores que las que pudiera producir un examen poco cuidadoso; 
    (b) las comadronas que recibían enseñanza en la División Segunda reconocían a sus pacientes de modo análogo, sin producir por ello los mismos efectos; 
    (c) cuando, respondiendo al informe de la comisión, se redujo el número de estudiantes y se restringió al máximo el reconocimiento de las mujeres por parte de ellos, la mortalidad (tras un leve descenso) alcanzó sus cotas más altas.

    Sacerdote con el viático.
    Otra suposición hacía notar que en la División Primera el sacerdote que portaba los últimos auxilios a una moribunda tenía que pasar por cinco salas antes de llegar a la enfermería; la presencia del sacerdote, precedida de un acólito que hacía sonar la campanilla, producía un efecto terrorífico en las pacientes, debilitándolas y haciéndolas más sensibles a la enfermedad. Semmelweis convenció al cura, que tenía acceso directo a la División Segunda, para que diera un rodeo en la División Primera, pero la mortalidad no disminuyó.

    Se observó que las parturientas de la Primera División se recuperaban de espaldas mientras que las de la Segunda División lo hacían en posición lateral. Semmelweis promovió que las de la Primera División modificaran su posición sin obtener resultados apreciables.

    Finalmente, en 1847, la casualidad dio a Semmelweis la clave para la solución del problema: Un colega suyo, Kolletschka, recibió una herida penetrante en un dedo, producida por el escalpelo de un estudiante con el que estaba realizando una autopsia, y murió después de una agonía durante la cual mostró los mismos síntomas que habían sido observados en la parturientas. Aunque por esa época no se había descubierto todavía el papel de los microorganismos en ese tipo de infecciones, Semmelweis comprendió que la “materia cadavérica” que el escalpelo del estudiante había introducido en la corriente sanguínea del colega era la causa de su muerte y las semejanzas entre el curso de la dolencia de Kolletschka y el de las mujeres de su hospital le llevaron a la conclusión de que sus pacientes habían muerto por un envenenamiento de la sangre del mismo tipo: él mismo, sus colegas y los estudiantes de Medicina habían sido los portadores de la materia infecciosa ya que solían llegar a las salas inmediatamente después de realizar disecciones en la sala de autopsias y reconocían a las parturientas después de haberse lavado las manos sólo de un modo superficial, conservando éstas a menudo un característico olor a suciedad. Conviene añadir que, a mediados del siglo XIX, los médicos seguían efectuando las operaciones y las disecciones con las manos sin cubrir de forma alguna, llevando la misma ropa de calle (a veces incluso con el sombrero puesto). Algunos usaban unos delantales tiesos a fuerza de coágulos de sangre que era honroso acumular como señal de veteranía y saber hacer.
    Sala del hospital.
    Fuente: gfor.4t.com
     Semmelweis puso a prueba esta posibilidad. Si la suposición fuera correcta, entonces se podría prevenir la fiebre destruyendo químicamente el material infeccioso adherido a las manos. Dictó una orden por la que se exigía a todos los estudiantes que se lavaran las manos con una disolución de cloruro de calcio antes de reconocer a ninguna enferma. La mortalidad puerperal comenzó a decrecer y en el año 1848 descendió hasta el 1,27% en la División Primera, frente al 1,33% de la Segunda.



    Pero la historia no siempre nos depara un final feliz:



    Ni así se convencieron. Ninguna tradición clínica imponía tan sorprendente medida y esta continuó siendo tan mal vista como antes. Semmelweis no tardó mucho en chocar con su jefe, el profesor Klein. Sus días en el Hospital estaban contados. Los subordinados se lavaban las manos con cloruro de calcio, de mejor o peor gana, y era notorio que descendía el ritmo de defunciones por la llamada fiebre puerperal. Aun así, la obstrucción contra los criterios de Semmelweis era tan acre que el profesor Klein acabó prohibiéndole comprar aquel desinfectante porque salía caro. Hubo jolgorio general entre los médicos por librarse de la humillante obligación de lavarse las manos. Nada importó la caída del ritmo de defunciones ni su instantáneo incremento posterior.

    Poco más tarde, Semmelweis fue despedido y empezó a vagar de ciudad en ciudad. Lo intentó en Budapest, pero le ocurrió lo mismo y ya no tenía fuerzas para volver a pelear. Tenía una buena estimación general pero continuaba obsesionado por tantas muertes de madres jóvenes que seguían registrándose por doquier. Fue entonces cuando comenzó su viraje a la demencia y fue ingresado en un manicomio el 31 de julio de 1865. Por un triste destino, allí murió dos semanas después víctima de una infección del mismo tipo que las que él denunciaba, contraída en la última operación que había practicado.

    Años después, tuvieron que reconocer cuánta razón le asistía. Las madres del mundo entero están en deuda con Semmelweis.
    Estatua dedicada a Semelweiss en Heidelberg.
    Fuente: Wikimedia Commons



    martes, 22 de octubre de 2013

    Libertad para los defensores del Ártico

    Veintiocho activistas, un fotógrafo y un cámara independientes han sido encarcelados en Rusia por llevar a cabo un protesta pacífica en el Ártico, necesitan tu ayuda.

    El Ártico se derrite y de él depende el futuro y el clima del planeta. En Greenpeace piden que se declare un santuario que lo proteja. Ya lo consiguieron hace 20 años con la Antártida. Pero ahora el camino es duro porque hay muchos intereses económicos bajo el hielo. Desde el 20 de septiembre toda la tripulación del mítico barco de Greenpeace Arctic Sunrise está entre rejas en Rusia por haber realizado una acción pacífica para pedir la protección del Ártico.

    En la mañana del miércoles 18 septiembre, dos activistas de Greenpeace fueron detenidos mientras realizaban una acción pacífica en la plataforma petrolífera marina Prirazlomnaya, propiedad de la petrolera Gazprom, para detener los planes de perforación petrolera en las aguas árticas del Mar de Pechora. Al día siguiente, 19 de septiembre, la Guardia Costera de Rusia abordó ilegalmente el buque de Greenpeace, Arctic Sunrise, en aguas internacionales y arrestó a 25 activistas que se encontraban a bordo a punta de pistola.

    Greenpeace viajó a la zona ártica de Rusia para dar testimonio y expresar oposición pacífica a los planes de perforación destructivos e irresponsables de empresas petroleras. La protesta pacífica fue recibida con una fuerza extrema y desproporcionada de la Guardia Costera rusa, que disparó 11 tiros de advertencia al barco, el MY Arctic Sunrise y amenazó a los activistas con cuchillos y armas de fuego. Los 27 activistas están en manos de las autoridades rusas en contra de su voluntad y sin representación legal.

    Hoy estamos llevando a cabo una protesta pacífica de solidaridad en apoyo a estos activistas de Greenpeace para exigir que sean liberados por las autoridades rusas. Le pedimos al Gobierno ruso:

    - la liberación de los 27 activistas que han sido detenidos por la Guardia Costera de Rusia por llevar a cabo una protesta pacífica hacia la plataforma Prirazlomnaya, propiedad de Gazprom.

    - dé prioridad a la investigación en las actividades destructivas de las empresas petroleras en el Ártico y no permita la intimidación agresiva de los manifestantes pacíficos. La verdadera amenaza para el Ártico no proviene de Greenpeace Internacional sino de las compañías petroleras como Gazprom. Desconociendo la necesidad urgente de proteger el Ártico para toda la vida en la tierra, esta empresa está decidida a profundizar la exploración en sus remotos mares congelados en busca de más combustibles fósiles, los cuales están aumentando la temperatura del planeta y derritiendo los hielos. Un derrame de petróleo en el Ártico sería irrecuperable y devastador para el medio ambiente local.
    Los 30 defensores del Ártico necesitan ahora que tú les apoyes firmando y difundiendo esta petición.




    (Toda la información contenida en este artículo procede de Greenpeace)